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ASTURIAS,
TIERRA DE MONTAÑAS
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Braña de las Campas.
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Foces del Pino. |
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Las
Foces del Pino
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| La entalladura
de las Foces entre Peña Reonda y Pena Pando. |
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Texto:
Luis Mario Arce
Fotos: María Arce
Las Foces del
Pino están talladas en un gran bloque de caliza, justo
donde la Pena Pando (1.731 m), extremo nornoroeste de la serranía
de Fuentes de Invierno, se une con Peña Reonda (1.826
m), configurando el vértice suroccidental de la cuenca
del río Pino afluente del San Isidro o Braña,
que coronan, al Sureste, los Altos de Ruipinos (1.817 m) y
La Cabritera (1.917 m). Es un paso angosto, abrigado entre
verticales paredes y canales, por cuyo fondo discurre su artífice:
un curso de corto recorrido (unos 5 kilómetros), cuya
pronunciada pendiente (salva un desnivel de 1.200 metros)
explica su potencia erosiva. Desde su interior, las Foces
del Pino se disfrutan en los detalles «escultóricos»,
en el espectáculo acuático; sólo contemplándolas
desde la subida a la Collada de Pando, en el conjunto de la
masa caliza que seccionan, se aprecia su verdadera entidad,
la colosal obra de desgaste realizada por el río a
lo largo de los siglos.
Baja el río Pino con mucha agua, para ser agosto, ofreciendo
un bello espectáculo de saltos, rápidos y cascadas
más propio de la época de deshielo, del que
participan el inquieto mirlo acuático, que rebusca
insectos entre las piedras del lecho, y las salgueras que
crecen, recias, en mitad del cauce, desafiando a la fuerza
que ha sido capaz de vencer a la roca. Se respira naturaleza
salvaje, aunque sea ésta una sensación ficticia:
lo que el río excavó lo ha retocado después
el hombre, que accede por las Foces a los puertos de El Fondil,
un valle de paisaje profundamente humanizado: extensas majadas,
sembradas de cabañas y parceladas por muros de piedras,
donde resuenan los mugidos de las vacas, los ladridos de los
perros que acompañan a las cabras, cencerros y voces
de pastores reuniendo a sus reses... El hayedo ha quedado
relegado aquí a las zonas más abruptas, como
testigo de lo que aún se conserva al otro lado de las
Foces. Sólo los fresnos, integrados por los pastores
en la estructura de las majadas, y pequeñas masas de
acebos de porte arbustivo y fronde abigarrada salpican la
subida a la Collada de Pando. Hacia la zona alta, diversos
brezos y el endemismo cantábrico «Genista legionensis»
que alcanza aquí el límite occidental
de su distribución cubren extensas superficies
de monte, sucedidas en altura por paredes y cresterías
calcáreas, y por morfologías más suaves
allí donde prevalecen las rocas blandas: areniscas
y lutitas.
El vuelo de buitres, alimoches, águilas reales y chovas
recuerda, no obstante, que éste continúa siendo
su territorio: la montaña permite un cierto grado de
conquista, pero también establece unos límites.
Al contemplar de nuevo las Foces, de regreso a El Pino, se
comprende, en efecto, que su naturaleza es hostil y brutal,
aunque su apariencia sea tan armónica como el fluir
de un río.
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UBICACIÓN
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Lugar:
Foces del Pino
Altitud:
680 - 1.475 metros. (El Pino - Collada
del Pando)
Concejo: Aller.
Accesos: Desde
el pueblo de El Pino, por un camino señalizado
(PR. AS. 31.1). Hasta las Foces se tarda una hora
(son unos 4 kilómetros). Las Foces se atraviesan
en 15 minutos y se llega entonces a una bifurcación
señalizada: por el ramal derecho se sube
al pico Caniecha, en la divisoria con el valle
de Carbayalín que da acceso a Vegarada;
por el izquierdo se remonta la Collada del Pando
y se puede bajar hacia Cuevas y El Pino por el
valle de Ruipinos (este recorrido circular son
13,6 kilómetros). A la Collada de Pando
se asciende por una senda; se pierde en algunos
tramos, pero basta con seguir la pendiente para
ganarla en algo más de una hora.
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FAUNA
Y FLORA
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Fauna:
Mamíferos: Topo ibérico, ratillas o topillos,
zorro, jabalí.
Aves:
Alimoche común, buitre leonado, águila real,
busardo ratonero, abjero europeo, cernícalo vulgar,
bisbita arbóreo, bisbita alpino, avión común,
avión roquero, chochín, acentor común,
mirlo acuático, tarabilla común, petirrojo,
colirrojo real, colirrojo tizón, mirlo común,
reyezuelo listado, carbonero garrapinos, carbonero común,
herrerillo común, arrendajo, corneja negra cuervo,
chova piquigualda, jilguero, pardillo común.
Reptiles:
Lagarto verdinegro, lagartija roquera.
Anfibios:
Sapo común, rana común.
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